jueves, 19 de febrero de 2009

Delicias portuguesas


Yo quería que mi tarde supiera a café y que mi café supiera a ventana. Quería que al igual que hay conchas que van desde una orilla portuguesa a otra brasileña, hubiera ventanas brasileñas que supieran a cafés portugueses.

También quería que fuera una tarde de saltos, que mi pingado fuera bica, que la bossa nova sonara a fado, que el brigadeiro supiera a pastel de belem.


Y como querer es poder.


Estoy en un café llamado "Delicias portuguesas", un café con ventanas anchas, con un son a fados y con sabor a ovos moles. Hoy mi café y mi ventana miran y saben a Portugal.

Antonia

1 comentario:

Departamento de Português dijo...

Aprovechamos este espacio para indicaros que hay una reseña de vuestra revista en 'Portugalite': http://www.eoinavalmoralportugues.blogspot.com/

Un saludo cordial y muchos ánimos,

Susana A. P. y Chema D. G.