Mostrando entradas con la etiqueta Continuación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Continuación. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de noviembre de 2008

Hay tardes

Hay tardes que este Madrid se me insinúa de varias maneras, termino optando. Este jueves dudé, por una parte, la VI Muestra Portuguesa musical o gastronómica, por otra, en la Casa Árabe la presentación del ciclo Primeros pasos del cine del Magreb; al final me quedé en la Biblioteca Nacional. Quería oír a Carme Riera hablar sobre Cómo se escribe una novela. No me arrepiento. La charla fue grata y entrañable. He oído a Carme Riera otras veces y siempre me cautiva, esta tarde, además, la encontré particularmente dispuesta y delicada.
Por lo demás, lo que ya se sabe, se escribe para no morir, para vestir una anécdota y recontarse, para vivir vidas distintas y doblemente, etc. Y también, claro, porque escribir es otra forma de gratificar ese mundo en que vivimos y que no nos gusta demasiado, de lo contrario, ¿cuántos como Carme no preferirían tan sólo la delicia de sentarse a contemplarlo?
Luego, también me agradeció haber tenido Mancha ancha entre las manos.
Antonio Trinidad